Edu Melero – Cardona – 20/08/2025
La Orden de vedas y el corzo
La Orden de vedas 2025-2026 establece que el corzo puede cazarse prácticamente todo el año en Cataluña, sin grandes restricciones de sexo ni modalidad. La única excepción es la provincia de Barcelona y la Cataluña Central, donde se han fragmentado los períodos e impuesto más limitaciones.
En la práctica, esto significa que el corzo tiene un régimen más restrictivo en las comarcas centrales, mientras que en el resto del territorio se puede cazar durante casi todo el año.
Densidades de corzo en la Cataluña Central
Las comarcas del Solsonès, Berguedà, Bages y Osona registran una de las mayores densidades de corzo de Cataluña. En muchas sociedades de cazadores, las capturas anuales de corzo superan incluso a las del jabalí.
Estos territorios sufren daños importantes en cultivos, forrajes, viñedos y regeneración forestal, y la sobreabundancia de la especie ya se considera un problema estructural. Además, se suman otros conflictos derivados del exceso de población como accidentes de tráfico, riesgo de transmisión de enfermedades y presión sobre la biodiversidad forestal.
A pesar de esta realidad, la Administración ha decidido limitar la caza del corzo justo en estas comarcas.
Zonas con baja densidad pero más permisividad
En otras partes de Cataluña, la situación es muy diferente. En el Empordà, en el Pla d'Urgell o en las Terres de l'Ebre, las poblaciones de corzo son mucho más reducidas. Se trata de territorios con bajas densidades, donde la especie depende de hábitats muy concretos y, en algunos casos, incluso de antiguas reintroducciones.
Sin embargo, la normativa de esta temporada permite cazar corzos con un calendario más largo y sin tantas limitaciones como en la Catalunya Central. Esta permisividad llega incluso en zonas donde los cazadores informan que cuesta ver corzos en una temporada entera.
Una regulación contraria a la realidad
El resultado es una clara incongruencia. Allí donde el corzo es más abundante y causa más conflictos -daños agrícolas, accidentes de tráfico, riesgo de zoonosis y presión ecológica- la normativa es más restrictiva. En cambio, en zonas donde las densidades son bajas y no existe evidencia de sobrepoblación, se permite cazarlos con un calendario más amplio y flexible.
Este desajuste pone en evidencia que la Orden de vedas de este año no refleja la situación real de las poblaciones de corzo en Cataluña y deja en evidencia una gestión poco ajustada a la realidad del territorio.