Dr. calibre

La limpieza y conservación de las armas

Ricard Marquès – Barcelona – 27/11/2021

Ricard Marquès – Barcelona – 27/11/2021

Ricard Marquès – Barcelona – 27/11/2021

Ricard Marquès – Barcelona – 27/11/2021

Cuando se echa un disparo y sucesivos, en las estrías del cañón se depositan diversos tipos de residuos, de plomo o de cobre, siempre según la composición del proyectil o punta que sale proyectada, así como restos de los diferentes componentes de la pólvora y de su combustión, que no son pocas, sobre todo, y con mayor incidencia, si el cañón es más largo o más corto, pero siempre de carbón, ya que uno de los componentes de la misma es el grafito.

Hay que diferenciar los distintos tipos de residuos en cada caso. Hablaremos en primer lugar de los producidos por la pólvora, de la que existe una gran variedad de tipos y composiciones, unas más rápidas y otras más lentas, porque no todas son adecuadas para todos los calibres que existen y que a la vez cada fabricante pone en cada caso; es decir, la que a través de un gran número de ensayos y pruebas le dan los resultados más adecuados para cada calibre en cuestión, tanto para alcanzar determinadas velocidades como en efectividad y precisión.

Hay que diferenciar los distintos tipos de residuos en cada caso. Hablaremos en primer lugar de los producidos por la pólvora, de la que existe una gran variedad de tipos y composiciones, unas más rápidas y otras más lentas, porque no todas son adecuadas para todos los calibres que existen y que a la vez cada fabricante pone en cada caso; es decir, la que a través de un gran número de ensayos y pruebas le dan los resultados más adecuados para cada calibre en cuestión, tanto para alcanzar determinadas velocidades como en efectividad y precisión.

De este capítulo que es muy apasionante y del que algún otro día podemos hablar, para ver con claridad las diferencias que antes hemos mencionado, es necesario hacer un inciso en el mundo de la recarga. En el mercado existen unos manuales de recarga de munición para poder consultar, seguir de guía y ver lo expuesto en referencia a cada caso concreto. Cada fabricante de pólvora tiene el suyo, ya que no todos los polvos tienen las mismas equivalencias, propiedades, apariencia, etc., ni proporcionan un mismo quemado, velocidad, precisión y un sinnúmero de prestaciones inimaginables que en algunos casos cuesta entender . También hay que tener presente no pasar nunca de los límites indicados en los manuales ya que, de hacerlo, podrían tenerse unos resultados terribles y más de un accidente indeseado y aparatoso.

Por tanto y volviendo a la cuestión, para estos casos concretos en el mercado hay una gran variedad de disolventes, todos ellos químicos y con diversas composiciones. No voy a hacer mención de ninguna en concreto, porque sería una relación muy extensa, si tenemos presente que los residuos de pólvora en sí son bastante fáciles de eliminar con estos productos. Lo que cuesta más de destruir es el grafito del carbón, producido por el quemado, combustión y explosión de la misma, que si no se limpia a menudo impregna las acequias y ángulos de las estrías y se deposita en los pequeños poros del material del interior del cañón; se produce entonces una capa que a pesar de ser microscópica puede afectar mucho a la precisión. También para eliminarla existe una buena cantidad de productos preparados.

La pólvora actual, de lo contrario dicha nitrosa o sin humo, se diferencia mucho de la pólvora negra utilizada prácticamente hasta principios del pasado siglo XX. Se utiliza todavía actualmente en las armas de antecarga y con agua caliente y jabón se quita con fácilmente, con un cepillo o algún ingenio que cada tirador o cazador se ha hecho. Una vez limpia y seca el arma, con un poco de aceite de máquina para acabar de expulsar la humedad, todo queda resuelto, aunque el humo que ésta produce durante el quemado y que la cuál no se quema sale por delante el cañón. También hay que decir que en muchas de estas armas el tipo de estriado puede ser algo diferente en las modernas y algunas de ellas, sobre todo las armas largas, carecen de ellas y los cañones son octogonales o con figuras parecidas.

A partir de aquí pasaremos a hablar de los residuos metálicos producidos por el roce del proyectil en las estrías normalmente de cobre, ya que la mayoría son encamisados ​​o bañados también llamados A partir de aquí pasaremos a hablar de los residuos metálicos producidos por el roce del proyectil en las estrías normalmente de cobre, ya que la mayoría son encamisados ​​o bañados también llamadosA partir de aquí pasaremos a hablar de los residuos metálicos producidos por el roce del proyectil en las estrías normalmente de cobre, ya que la mayoría son encamisados ​​o bañados también llamados A partir de aquí pasaremos a hablar de los residuos metálicos producidos por el roce del proyectil en las estrías normalmente de cobre, ya que la mayoría son encamisados ​​o bañados también llamados, por reglamentación no está permitida la munición blindada, ya que ésta es más propensa a producir rebotes no deseados, que a pesar de estar preparados los polígonos de tiro con medidas para que no se produzcan, alguno puede ser inevitable.

En competiciones de arma corta, que en la mayoría de clubes deportivos suelen ser mucho más numerosas, dado que hay muchas más modalidades y se acostumbra también a hacer un número de rasgos superior a las de arma larga, se puede dar un efecto desagradable debido a la falta de velocidad de salida, como por ejemplo que en algún caso se pueda plomar el cañón, algo que si se produce se puede eliminar con productos que existen en el mercado y que hasta que no se elimina, no hace falta seguir tirando dado que los resultados deportivos suelen ser desastrosos.

En arma larga es más normal que el proyectil sea encamisado de cobre y el núcleo interior de plomo, la vaina por dimensión admite mayor cantidad de pólvora aunque normalmente más lenta, la longitud del cañón y el paso de estría ayuda a dar mucha mayor velocidad, superando en muchos casos y en algunos calibres los 1.000 metros por segundo. Por tanto y teniendo en cuenta estos parámetros, el calentamiento del cañón, etc., los residuos de cobre y carbón se pueden coger con mayor facilidad.

Para el caso de los residuos de cobre, en el mercado existe una buena cantidad de productos preparados, la gran mayoría con base de amoníaco, normalmente mezclado con otros componentes de mucha efectividad. Como decía antes, no haré mención de ninguna en concreto, unos son más efectivos que otros y cada cazador o tirador tendrá preferencia para lo que le ofrezca mejores resultados o prestaciones. En cuanto a los de grafito, es lo mismo que el anteriormente comentado, también es muy importante eliminarlo.

Todos estos consejos deben tenerse presentes a la hora de ir a buscar unos determinados resultados, tanto en el mundo de la caza como en el del tiro. Muchas veces no encontraremos la explicación de por qué un disparo no va donde pretendemos que vaya, aunque las miras o elementos de puntería del arma están donde deben estar. Por eso remarco la importancia de la limpieza, porque nunca se tiene en cuenta que un cañón sucio o demasiado caliente pueda dar estos efectos, que cuando se producen se resuelven con poco tiempo y que una vez resueltos devuelven los muy agradables y esperados resultados.

Todos estos consejos deben tenerse presentes a la hora de ir a buscar unos determinados resultados, tanto en el mundo de la caza como en el del tiro. Muchas veces no encontraremos la explicación de por qué un disparo no va donde pretendemos que vaya, aunque las miras o elementos de puntería del arma están donde deben estar. Por eso remarco la importancia de la limpieza, porque nunca se tiene en cuenta que un cañón sucio o demasiado caliente pueda dar estos efectos, que cuando se producen se resuelven con poco tiempo y que una vez resueltos devuelven los muy agradables y esperados resultados.

También es muy importante la cuestión de la conservación de las armas y más teniendo en cuenta que están hechas con materiales que pueden sufrir malos efectos como la yema, la degradación de madera por golpes y arañazos involuntarios, etc., aunque muchas veces llevan tratamientos protectores como el pavonado o están hechas con materiales inoxidables o de otros aceros tratados, que no siempre protegen de todos los agentes exteriores, como puede ser la lluvia, nieve, etc., sobre todo en las de caza. Las armas de tiro de competición no suelen estar tan expuestas a todos estos efectos ya que en los lugares donde se practican las diferentes modalidades, normalmente existen zonas cubiertas o poco o muy resguardadas, cosa muy beneficiosa para todas ellas.

En unos casos como en otros, es muy importante que antes de guardarlas tanto en su funda, como para el traslado hasta el lugar definitivo, donde las guardamos en la correspondiente caja de seguridad, pasar un paño mejor de algodón, algo impregnado de un aceite para armas, a fin de expulsar la posible suciedad y humedad captadas, y secarlas con cuidado antes de cerrarlas definitivamente en la caja, hasta la próxima ocasión en que las tengamos que utilizar.

En unos casos como en otros, es muy importante que antes de guardarlas tanto en su funda, como para el traslado hasta el lugar definitivo, donde las guardamos en la correspondiente caja de seguridad, pasar un paño mejor de algodón, algo impregnado de un aceite para armas, a fin de expulsar la posible suciedad y humedad captadas, y secarlas con cuidado antes de cerrarlas definitivamente en la caja, hasta la próxima ocasión en que las tengamos que utilizar.

La madera también requiere un cuidado adecuado, porque es un material poroso que capta poca o mucha humedad y para la que hay unos productos específicos para conservarla. Si sus armas reciben todos los consejos expuestos en este artículo, tendrán un aspecto inmejorable, las disfrutará cuando las utilice, serán admiradas y si por algún caso, deben desprenderse de ellas por el motivo que sea, siempre serán mejor valoradas. Hoy en día también hay infinidad de armas con componentes sintéticos, sustitutivos de la madera, que no son tan delicadas, pero el hecho de que su conservación sea la adecuada, no desmejorará su buen aspecto.

Si tenemos presente que las armas nos hacen disfrutar de muchos buenos ratos, tanto sea cazando como practicando otras disciplinas deportivas, creo que merecen por nuestra parte un cuidado trato y una magnífica conservación.


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