Jordi Garcia – Vic – 01/05/2026
La temporada del jabalí se alarga: mayor presión sobre los cazadores
Sin descanso en una actividad de ocio convertida en herramienta de gestión
La Generalitat adelantará el inicio de la caza del jabalí en junio y lo alargará hasta marzo, eliminando en la práctica los períodos de descanso. Además, entre abril y mayo se permitirá seguir abatiendo ejemplares en acechos y acercamientos, lo que convierte el calendario en prácticamente continuo.
La medida busca reducir densidades, daños agrícolas, accidentes de tráfico y riesgos sanitarios, pero recae directamente sobre el colectivo de cazadores.
Aunque es una actividad de ocio, la caza vuelve a asumir funciones de gestión pública de la fauna. Esto implica un esfuerzo creciente para los cazadores, tanto en tiempo como en recursos económicos, y con un evidente impacto en la conciliación familiar.
Más exigencia, menos reconocimiento
La ampliación de la temporada obliga a los grupos a mantener una actividad constante durante casi todo el año. Esta sostenida presión dificulta el relevo generacional e incrementa el desgaste de un sector que ya soporta costes elevados (seguros, mantenimiento, desplazamientos).
Además, el modelo refuerza la idea de la caza como herramienta de control poblacional, dejando en segundo plano la ética cinegética y el concepto de caza sostenible vinculada al respeto por los ciclos naturales.
Las vedas, en riesgo
Con tan extenso calendario, se diluye el sentido de las vedas. El hecho de permitir acechos y acercamientos hasta finales de mayo impide respetar plenamente los períodos biológicos y de cría, elementos clave en cualquier modelo de gestión responsable.
Varias voces del sector alertan de que esta dinámica puede romper los principios básicos de la caza tal y como se ha entendido tradicionalmente.
Es necesario reformular el Consejo de Caza
El nuevo escenario también reabre el debate sobre el papel del Consejo de Caza de Catalunya. El sector reclama una reformulación del órgano para que el mundo cinegético tenga mayor peso real en la toma de decisiones.
En esta línea, desde Cinegeticat se ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar su composición y funciones para adaptarlo a la realidad actual del sector (ver artículovéase el artículo en Cinegeticat.cat sobre la reforma del Consejo de Caza).
Gestión sí, pero compartida
El control del jabalí es necesario, pero el modelo actual sigue delegando gran parte de la responsabilidad en los cazadores. El sector insiste en que la gestión debe ser integral y compartida, con mayor implicación de las administraciones en prevención, planificación y recursos.
El alargamiento de la temporada puede ser efectivo a corto plazo, pero abre interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema y el futuro de la caza.