Editorial

¿Hasta cuando tenemos que aguantar esto?

Eduard Melero - Cardona - 08/17/2018

Hace unos días llegaba a redacción de Cinegética un vídeo del nuevo protocolo de inspección de los agentes rurales en materia de caza.

La caza es conservación, ayuda a potenciar la biodiversidad, mejora la genética de las especies, tiene una función social, mantiene vivo el territorio durante todo el año, es un pozo de sabiduría, ... es mucho y mucho más (no sólo matar) .

Supongo que este nuevo protocolo ha sido forzado por el triste caso de Aspa (un caso aislado, único en toda la historia de los AR, ocasionado por un energúmeno) el cual condenamos rotundamente. Estos protocolos sólo los entendería en situaciones de alerta terrorista, no en un control rutinario de cazadores. Esto lo considero vergonzoso y una falta de respeto impresionante, aparte de que no ayuda a normalizar la imagen de este colectivo tanto maltratado y estigmatizado. ¿Dónde queda el derecho de presunción de inocencia?

Por todo ello, por el gran revuelo y eI malestar del colectivo mostrado en las redes sociales, la Federación Catalana de Caza ha enviado el siguiente comunicado a la Consejera de Agricultura:

A la atención de la Honorable Señora Teresa Jordà, consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña

Estimada Consejera,

En nombre de los cazadores y cazadoras de Cataluña, en el de los miembros de la Junta Directiva de la Federación Catalana de Caza y en mi propio como presidente de la misma, le debo trasladar nuestro más profundo malestar por las imágenes que últimamente hemos venido viendo, tanto en el vídeo divulgativo como en los telediarios, relativas al nuevo protocolo de inspección de caza que utiliza el cuerpo de los agentes rurales de Cataluña.

Todo el colectivo de cazadores y cazadoras de nuestro país fue extremadamente sensible, como no podía ser de otro modo, cuando sucedieron los fatídicos asesinados de Aspa. Una persona enloquecida, un furtivo sin permiso de armas, en ningún caso un cazador, le quitó la vida a los agentes Xavier Ribes y David Iglesias.

Cabe recordar que la Federación Catalana de Caza así como la Oficina Nacional de la Caza estamos personadas como acusación popular en el juicio contra el asesino confeso de los dos agentes como muestra inequívoca de la condena más rotunda a los hechos por parte de los cazadores y cazadoras catalanas.

Desde el principio estuvimos y hemos sido hasta ahora junto al cuerpo de los Agentes Rurales.

Como Federación Catalana de Caza hemos entendido que un hecho tan traumático debía llevar al propio cuerpo a introducir medidas para reforzar su seguridad, no sólo en las tareas de vigilancia de la actividad cinegética, sino en las otras muchas funciones que los agentes desarrollan en el entorno rural y que como cualquier otro cuerpo policial deben llevar a cabo con total seguridad. Hemos mostrado nuestra predisposición a colaborar con el cuerpo de Agentes Rurales invitándoles a diseñar el material formativo ya asistir a los cursos de seguridad en redadas que la Federación Catalana de Caza, a través de sus Representaciones Territoriales, ha impartido este año por todo el territorio catalán con la asistencia voluntaria de más de 2.000 cazadores y cazadoras.

Nuestra sorpresa ha sido que su participación ha venido acompañada de un vídeo con el protocolo de control de caza más duro que conocemos contra el cazador de toda Europa en el que se trata al cazador filmado como un peligroso delincuente de lo que los agentes esperan una agresión con arma de fuego antes, durante y después del control. Este protocolo de intervención para la revisión de documentación y arma a los cazadores, no se aplica en ninguna otra comunidad autónoma, y ​​tenemos constancia de que tampoco se aplica a ningún país de la CEE por ningún cuerpo de policía judicial, rural-forestal o militar. No es aplicado ni por el cuerpo de Mossos d'Esquadra.

El señor Francesc Coll, Jefe de los Agentes Rurales de la Noguera, cita en el Telenotícies de TV3 de 15 de agosto de 2018 que el nuevo protocolo publicado "ha sido propuesto por el cuerpo de Mossos d'Esquadra de Catalunya". Desorienta y no se entiende pues que este último otoño los propios Mossos d'Esquadra promocionaron y facilitaron un protocolo de revisión de documentación y arma del cazador sin presencia de ningún arma larga, ni ningún arma corta desenfundada por parte de los dos agentes de los Mossos que participaron en el vídeo de la intervención.

No tenemos constancia por parte de nuestros cazadores federados de ninguna intervención de los Mossos d'Esquadra en estos días de la media veda haciendo uso del citado nuevo protocolo de los Agentes Rurales con arma larga, obligando a dejar el arma del cazador en el suelo generando una situación de estigmatización del cazador al dar por sentado que se trata de un delincuente. No disponemos de ninguna información oficial respecto al mencionado protocolo, pues sólo disponemos de la información de TV3 y un vídeo de las redes sociales. Desconocemos qué referentes han utilizado para instaurar este singular y desconocido protocolo, no unificado entre cuerpos policiales ni rurales catalanes ni la propia Guardia Civil.

Nos preocupa que se generen situaciones de peligro derivadas del mismo: órdenes y gritos a distancia, que pueden prestarse a confusiones, sobre todo con cazadores de edades avanzadas. Situaciones de nerviosismo y carencia de precisión en las acciones de descarga del arma y apoyo al suelo. Emplazamiento de los posibles acompañantes del cazador o de otros cazadores en caso de encontrarse varios cazadores en un mismo punto, que también tendrán que vaciar el arma de munición y dejarla en el suelo. Situaciones de angustia en el seguimiento de las órdenes de los Agentes Rurales.

Y quién sabe, si por el relevo y el estado del suelo en las diferentes estaciones del año se pueden generar caídas o accidentes por parte del Agente Rural con el arma larga.

Con la información de la que disponemos podemos afirmar que desde la existencia del cuerpo de los Agentes Rurales nunca ha habido una agresión con arma de fuego por parte de un cazador que practique la caza de forma legal.

El 99'9% de los cazadores catalanes practican su afición de forma absolutamente legal y así lo reafirman los miles de inspecciones hechas por el propio cuerpo de Agentes Rurales desde sus inicios. Los delincuentes, esos pocos que entre todos debemos expulsar del colectivo cazador, son perfectamente identificados y diferenciados por un cuerpo que tiene una dilatada experiencia.

Consejera, ¿nos merecemos ser tratados como delincuentes cuando el propio Gobierno nos pide una y otra vez que salimos a cazar para reducir los daños que algunas especies cinegéticas producen en los cultivos de nuestro país? ¿Cómo nos mirará la sociedad hoy que las montañas están llenas de gente durante los 365 días del año y practicamos la caza (por cierto, única actividad lúdica que se practica con el permiso de los propietarios de los terrenos, con planes de aprovechamiento validados por su Departamento y completamente asegurada) rodeados de ciclistas, paseadores, buscadores de setas, runners… si un cuerpo policial debe actuar de esta manera contra nosotros? ¿Esta es la forma en que su gobierno quiere mejorar la imagen de la caza, criminalizando a sus practicantes?

El colectivo de cazadores y cazadoras de Cataluña está harto de que desde el Gobierno de la Generalitat se nos utilice de funcionarios sin sueldo y con los gastos a nuestro cargo para solucionar los problemas con la fauna cinegética de nuestro país y encima s hunda y criminalice nuestra imagen pública asimilándola a personas que la sociedad debe temer. Sinceramente, ya estamos cansados ​​de esperar que desde el Govern se nos reconozca la labor social que hacemos sin recibir ayuda alguna por parte de la Administración.

Desde el debido y necesario respeto a nuestro Gobierno ya los cuerpos de seguridad, que sabemos y queremos que velen por nuestro interés; pero también desde el derecho democrático de no ser tratados como lo que nunca hemos estado ni estaremos, que es como ciudadanos de segunda o presuntos culpables, le pedimos que esta campaña de desprestigio hacia nuestro colectivo cese de forma inmediata con una disculpa pública por el daño que han vuelto a hacer en la imagen de los cazadores y cazadoras catalanas. Entendemos las dificultades que puede tener el cuerpo para conseguir las autorizaciones para llevar armas cortas pero es responsabilidad de su consejería buscar las soluciones pertinentes, mientras, no aceptaremos sentirnos como criminales, intimidados y apuntados con un arma para practicar una afición completamente legal.

Cordialmente,

Sergio Sánchez

Presidente de la Federación Catalana de Caza

Barcelona, ​​16 de agosto 2018


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